Represión

Nicaragua: Los posibles escenarios políticos de salida a la crisis del régimen 

El régimen Ortega-Murillo enfrenta múltiples escenarios posibles: desde la consolidación de una sucesión dinástica hasta una salida electoral forzada o un giro cívico-militar. Este ensayo analiza las condiciones, riesgos y actores clave que podrían definir el desenlace de la actual crisis sociopolítica en Nicaragua.

Nicaragua: el modelo económico se agota

El modelo económico del régimen Ortega-Murillo muestra signos de agotamiento. Entre desigualdad creciente, fuga de capital humano, endeudamiento excesivo y represión, Nicaragua enfrenta un estancamiento estructural que agrava la pobreza y la exclusión. La economía se sostiene artificialmente, mientras el descontento social crece silenciosamente.

Nicaragua: ¿hacia un cambio de régimen?

El régimen Ortega-Murillo enfrenta un proceso de implosión sociopolítica silenciosa pero acelerada. Las purgas internas, el desgaste económico, la represión y el aislamiento internacional están fracturando sus pilares de poder. La posibilidad de un cambio de régimen ya no es remota, sino parte del escenario político actual.

Nicaragua 2025: La transición del orteguismo al murillismo

Nicaragua atraviesa una transición autoritaria del orteguismo al murillismo, marcada por purgas internas, represión y reacomodos de poder. Lejos de estabilizar al régimen, este proceso profundiza las fisuras, acelera la implosión sociopolítica y coloca a la dictadura en una peligrosa situación de desgaste irreversible.

La Banda de los Cuatro y los errores no forzados de la Chayoburguesía

La Banda de los Cuatro acelera la descomposición del régimen Ortega-Murillo. La represión, el estancamiento económico y los errores no forzados profundizan la crisis. La Chayoburguesía impone su dominio mientras crecen las grietas en los pilares del poder. La implosión es inevitable y avanza silenciosamente.

Inevitable es la caída de la dictadura Ortega-Murillo

La dictadura Ortega-Murillo enfrenta un colapso inevitable. La crisis económica, la dependencia de remesas y la corrupción desgastan el sistema, mientras crecen las contradicciones internas y la presión internacional. La represión busca frenar el descontento, pero la caída del régimen es solo cuestión de tiempo.