Nicaragua: Corrupción y Enriquecimiento Ilícito
El régimen Ortega-Murillo ha fomentado la corrupción y el enriquecimiento ilícito, creando una alianza con el gran capital y reprimiendo a la población para mantener el poder.
El régimen Ortega-Murillo ha fomentado la corrupción y el enriquecimiento ilícito, creando una alianza con el gran capital y reprimiendo a la población para mantener el poder.
La estrategia del gradualismo político híbrido implica usar diversas tácticas de poder, desde la represión hasta la manipulación, para mantener el control y la hegemonía.
El análisis del 2023 en Nicaragua revela un régimen en declive, marcado por la represión, corrupción, y una crisis socioeconómica creciente, alimentando el proceso de implosión y la resistencia popular.
La implosión del régimen se desarrolla gradualmente, alimentada por la represión y la falta de libertades. La estrategia debe centrarse en debilitar los pilares de la dictadura, aprovechando sus errores y fomentando las «termitas» que socavan su base.
La dictadura de Nicaragua enfrenta un creciente descontento social y una implosión sociopolítica lenta, mientras intenta mantener el control mediante la represión y la manipulación, ignorando los cambios subterráneos que la debilitan.
La represión del régimen busca infundir terror, mientras la implosión avanza. Ortega no distingue entre realidad y mentiras, creando un peligroso caldo de cultivo.
La unificación de la oposición es clave para enfrentar la dictadura Ortega-Murillo, promoviendo un programa mínimo que articule las demandas de la mayoría.
Un «cisne negro» es un evento improbable pero impactante. Abril de 2018 fue tal evento en Nicaragua, mostrando la necesidad de cambiar la cultura política y poner en primer plano los derechos humanos.
El orteguismo degrada la política en Nicaragua, impulsando un neosomocismo corrupto y violento. Despojo, represión y corrupción dominan, afectando la vida de los ciudadanos y el medio ambiente.