El Mundo del 08 de junio de 2022

EEUU / Rusia

EEUU para lograr su objetivo, “debilitar a Rusia”, desangrarla de verdad, EEEUU ya no escatima medios: entrega armas más ofensivas y más sofisticadas a Ucrania y le ofrece asistencia para que pueda localizar y liquidar generales rusos e incluso hundir el buque insignia de su flota. Por no mencionar el hecho de que en estos tres meses el Congreso estadounidense ha aprobado una ayuda a Ucrania de US$ 54.000 millones de dólares, más del 80% del presupuesto militar ruso de 2021.

El ejército ruso continúa su destructiva conquista de las ciudades del Donbás y los dirigentes estadounidenses sacan provecho de la amplificación del conflicto. Europa, por su parte, parece debatirse entre un presidente francés bastante aislado, que observa acertadamente que “la paz no se construirá sobre la humillación de Rusia”, y una primera ministra estonia que le ha replicado con severidad: “No debemos ofrecerle una salida a Vladímir Putin. […] La solución solo puede ser militar. Ucrania debe ganar esta guerra”. La diplomacia se encuentra a media asta. Y, por el momento, son los ventrílocuos de Washington quienes dirigen el baile en el Viejo Continente.

La política de Biden contribuye a escalar el conflicto y a prolongar la guerra al enviar más equipo militar capaz de golpear dentro de las fronteras rusas, algo inaceptable para Rusia. Lo más relevante es el reconocimiento de que la negociación entre Ucrania y Rusia es inevitable y que hoy Ucrania está en una posición de debilidad para entrar en las mismas. El rápido deterioro de la situación militar también preocupa al Pentágono.

Desde la caída de Mariúpol bajo control ruso, el avance militar de Rusia complica los objetivos de la política norteamericana y contradice al relato central de la guerra informativa. La información sobre “catastróficas derrotas militares” y deserción y desmoralización de los combatientes de Ucrania empezó a aflorar en titulares y páginas de algunos de los principales medios de comunicación norteamericanos y europeos, que desde un inicio han descontado la derrota rusa.

En este contexto, la posible derrota militar del ejército de Ucrania plantea al gobierno norteamericano una situación inesperada, ante la cual no parece existir un plan “de salida”. Esto ocurre al mismo tiempo que cae la popularidad de Biden y su gobierno enfrenta una posible debacle política en las elecciones de medio término que se realizarán en noviembre 2022. La conjunción de estos dos fenómenos parece impulsar las críticas dentro del establishment político expresadas esta semana en la oposición de la Heritage Foundation al financiamiento de la guerra en Ucrania.

Los demócratas que controlan los resortes del gobierno están encerrados en los viejos principios de la doctrina Wolfowitz: buscan el control total sobre los países activando para ello todos los mecanismos que sean necesarios. De ahí que intentan empantanar a Rusia en una guerra interminable mientras buscan “contener” a China –el enemigo principal—, amenazándola con sanciones económicas, aislándola con pactos económicos y de “seguridad’ regionales, y con creciente presencia militar en los mares que la rodean.

Estos objetivos se enfrentan ahora con el fracaso de las sanciones económicas a Rusia, el avance militar ruso en Ucrania, la creciente tensión militar y política en Taiwán, y la posibilidad de que los republicanos se unifiquen en contra del gobierno demócrata en las próximas elecciones y arrebaten el Congreso.

Una debacle del ejército de Ucrania en los próximos meses podría precipitar la mayor pérdida política de la historia del partido demócrata. Los demócratas parecen escalar el conflicto en Ucrania para ganar tiempo y llegar a las elecciones antes de una debacle militar en aquel país.

América Latina

La tasa de crecimiento de la región va a ser con sesgo a la baja y con una inflación que hay que controlar. Cuando se aumenta la tasa de interés, las inversiones disminuyen y eso produce un efecto negativo. Por eso creemos que los dos o tres años próximos tendremos un crecimiento que estará ahí, sufriendo”, ha apuntado Cimoli, el secretario general de la CEPAL.

Al cierre de 2021, la inflación anual de la región alcanzó un 6,6%, una cifra que escaló al 8,1% en abril de este año. Los bancos centrales, que han elevado las tasas de interés para hacer frente al complejo escenario económico, anticipan que el elevado coste de la vida se mantendrá al alza en lo que resta de 2022.

Daniel Titelman, jefe de la división de Desarrollo Económico de la CEPAL, ha asegurado en una rueda de prensa sobre el informe que este proceso es muy complejo porque tiene “una serie de efectos que venían desde antes de Ucrania. Refleja una cantidad de oferta que ha elevado los precios de los alimentos y del combustible. A lo que hay que sumarle un contexto geopolítico muy complejo”, como las tensiones económicas entre EEUU y China.

El informe publicado revela que, tras la expansión económica de 2021 (6,3%), la región alcanzará este año un crecimiento anual promedio de 1,8%, una cifra que la ubica en el lento patrón de crecimiento registrado entre 2014 y 2019. El difícil panorama “es un conjunto de más de un decenio de crisis acumuladas, como la crisis financiera internacional, las tensiones económicas entre EEUU y China, y la pandemia”, sostuvo Cimoli. Las exportaciones de bienes de la región se verán significativamente impactadas este año, según el informe, debido al alza de los precios de las materias primas, el aumento de los costes de transporte y las interrupciones en las cadenas internacionales de suministro.

Cumbre de las Américas

En el segundo día de la Cumbre de las Américas, el gobierno anfitrión finalmente presentó una lista de participantes en la que se revela que se espera la presencia 23 jefes de Estado para cuando el presidente Joe Biden encabece la ceremonia inaugural este miércoles en Los Ángeles.

La vicepresidenta Kamala Harris anunció, en el marco de la cumbre, que se ha logrado obtener más de US$ 1.9 mil millones de dólares en nuevos compromisos del sector privado para el esfuerzo que ella lanzó en julio del año pasado para generar oportunidades económicas en el norte de Centroamérica –Guatemala, El Salvador y Honduras–. Con ello, el total de los compromisos ahora ascienden a más de US$ 3.2 mil millones de dólares.

La presidenta Xiomara Castro, de Honduras, Alejandro Giammattei, de Guatemala y el salvadoreño Nayib Bukele no aparecen en la lista oficial. Los otros países que no estarán representados por sus mandatarios, pero sí enviarán a sus cancilleres u otros representantes oficiales son México, Bolivia, Granada y Saint Kitts y Nevis.

Alimentos

Para evitar una crisis alimentaria en el mundo, Rusia y Turquía, con la mediación de la Organización de Naciones Unidas (ONU), alcanzaron un acuerdo preliminar para desbloquear las exportaciones de trigo y otros cereales ucranios, que en este momento ascienden a poco menos de 25 millones de toneladas almacenadas, por una vía marítima segura desde el puerto de Odesa, pero para hacerlo realidad aún falta que esté de acuerdo Ucrania, el tercer implicado en el esquema.

Turquía se compromete a ayudar a Ucrania a desminar la costa frente al puerto de Odesa para garantizar un corredor marítimo seguro y, en un lugar con coordenadas apalabradas, Rusia quiere inspeccionar los barcos que se dirigen hacia el puerto ucranio para verificar que no transporten armas. Una vez cargados de cereales los barcos mercantes, buques de guerra turcos los esperarán en aguas internacionales para escoltarlos hasta puertos de Turquía.

Los esfuerzos diplomáticos de Turquía están haciendo posible que Estambul se convierta pronto, en coordinación con la ONU, en centro para regular la interacción de Rusia y Ucrania con el fin de garantizar la seguridad de las exportaciones marítimas de cereales ucranios.

Ucrania se resiste a desproteger Odesa, su principal puerto, sobre todo después de perder Mariúpol en el mar de Azov, debido a lo que considera el riesgo de un desembarco de tropas rusas. Por el momento, no hay ningún acuerdo. Sin embargo, no debe excluirse que Ucrania termine por aceptar el acuerdo turco-ruso porque en caso contrario, para el otoño próximo, la cantidad de sus cereales bloqueados podría triplicarse y alcanzar 75 millones de toneladas, conforme reconoció el presidente Zelensky.

El canal de noticias de la televisión pública de Turquía, TRT, informó que “de acuerdo con fuentes del gobierno (turco), esta misma semana podría celebrarse en Estambul una reunión de enviados de Turquía, Rusia, Ucrania y la ONU” para tratar de resolver el problema de la exportación de cereales ucranios.

Guerra en Ucrania

Rusia aseguró que destruyó más sistemas de artillería proporcionados por Occidente a Ucrania, y reivindicó el control de todas las zonas residenciales de Severodonietsk, ciudad clave en la región oriental de Donbás. El ejército ruso aún trata de controlar “la zona industrial y las localidades vecinas”. Severodonietsk, ubicada en la región de Lugansk, es el corazón del objetivo del enemigo, aseguró el Estado Mayor ucranio.

OTAN

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se niega a ofrecer a Rusia garantías de que Suecia y Finlandia, en caso de unirse al bloque, no desplegarán armas nucleares en su territorio, declaró ayer Camille Grand, asesor del secretario general de la alianza. “En el ámbito nuclear, cualquier Estado tiene el derecho de aceptar o rechazar ese armamento, no se trata de imponer restricciones… En ese contexto no pienso que se deba ofrecer a Rusia garantías sobre nuestra estrategia militar en esa región”, declaró al canal de televisión suizo RTS.

Japón y la OTAN acordaron elevar la cooperación militar y los ejercicios conjuntos ante el deterioro del ambiente de seguridad en Europa y Asia causado por la invasión rusa a Ucrania. El ministro japonés de Defensa, Nobuo Kishi, dijo después de la reunión con el jefe del comité militar de la OTAN, Rob Bauer, que Japón espera fortalecer sus lazos con países europeos y festeja la mayor participación de la alianza atlántica en la región Indo-Pacífico. La Fuerza de Autodefensa Marítima japonesa participa en ejercicios navales de la OTAN en el Mediterráneo. Japón ha reforzado su capacidad militar y la cooperación con Europa, además de su alianza con EEUU y la asociación con otros países de la región Indo-Pacífico para confrontar el ascenso de China.

Corea del Sur / Estados Unidos

Corea del Sur y EEUU desplegaron aviones de combate sobre las aguas cercanas a la península coreana, en una nueva demostración de fuerza en respuesta a las recientes pruebas de misiles de Corea del Norte, informó Corea del Sur. Dieciséis aviones de combate sudcoreanos formaron un escuadrón de ataque sobre el Mar Amarillo para “responder a la amenaza enemiga”, declaró el jefe del Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. Las maniobras aéreas, en las que participaron unos 20 aviones de combate, tuvieron lugar un día después de que los aliados dispararon ocho misiles balísticos al Mar de Japón tras ensayos con armas similares por parte de Pyongyang.

China

Oficialmente el Zhuhaiyun es un barco para investigación, pero su veta militar salta a los ojos. Esta nave portadrones revelada por China probablemente es única y representa un cambio en la creciente importancia de los aparatos sin pilotos para la guerra moderna. La embarcación transportará drones aéreos y submarinos.

El portadrones es una herramienta que puede ser usada al servicio de los intereses chinos en la región del Indo-Pacífico, un paso más en el empleo militar de los drones, que han sido desplegados desde Afganistán a Libia, y actualmente están en combate en Ucrania, donde muestran su importancia en las guerras modernas.

Un portadrón de este tipo, sobre todo si puede ser replicado, podría permitir a China bloquear el acceso a una zona determinada. Uno de los elementos claves para el portadrón es la autonomía de movimiento. Todos los grandes ejércitos del mundo trabajan en proyectos de este tipo.

Estados Unidos

La inminente decisión de la Suprema Corte sobre el aborto, el aumento de las llegadas de migrantes en la frontera con México y las elecciones intermedias serán posibles detonantes de violencia extremista en los próximos seis meses, alertó el Departamento de Seguridad Nacional de EEUU (DHS, por sus siglas en inglés). EEUU ya se encontraba en un “entorno de amenaza elevada, y estos factores pueden empeorar la situación”, indicó el DHS.

Se trata del más reciente intento del DHS de llamar la atención sobre la amenaza que supone el extremismo violento doméstico, un cambio respecto de las alertas sobre el terrorismo internacional que fueron una seña de identidad de la agencia tras su creación después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Los extremistas internos representan la amenaza más apremiante y potencialmente violenta, subrayó el DHS.

Incremento de precio: alimentos, petróleo y fertilizantes

La masa monetaria en EEUU creció 5.9 millones de millones de dólares en menos de dos años, desde febrero de 2020 a finales de 2021, con una productividad sin precedentes de las máquinas impresoras de dinero cuando la tasa total de liquidez creció 38.6 por ciento. Se considera un “error” de las autoridades económicas y financieras de EEUU, que no tiene nada que ver con la guerra en Ucrania, no tiene correlación alguna. La impresión desregulada de la masa monetaria por EEUU fue el primer error –uno inmenso– hacia la presente situación desfavorable de los precios de los alimentos que se dispararon de inmediato.

Otro error, que permitió el incremento de los precios del petróleo, fueron las políticas de “energía verde” de la Unión Europea (UE) que exageraron las capacidades de la energía alternativa, que no puede ser producida en las cantidades requeridas, con la calidad requerida y a precios aceptables cuando al mismo tiempo, empezaron a empequeñecer la importancia de los tipos convencionales de energía, incluyendo, sobre todo, los hidrocarburos.

Todo ello desembocó en una escasez de inversiones de energía y los precios se elevaron: Los vientos no fueron tan fuertes como esperaron el año pasado, el invierno se retrasó y los precios se dispararon en forma instantánea, y con el alza de los precios de gas se incrementaron los de los fertilizantes, lo que empeoraron al imponer sanciones sobre los fertilizantes rusos.

La guerra en Ucrania ha trastocado el ritmo de migración hacia un sistema sin emisiones contaminantes. Reguladore, empresas e inversores priorizan a corto plazo la seguridad del suministro. La mayor gestora de fondo de inversiones, BlackRock ha advertido de que no apoyará la mayoría de las resoluciones de los accionistas sobre el cambio climático este año. Y no lo hará porque en su opinión se han vuelto demasiado extremas. Como en la guerra, los grandes de la inversión diferencian entre estrategia —el plan general— y la táctica, las acciones concretas para lograr los objetivos. Es momento de ajustar. Se impone el realismo.

En EEUU, solo entre el 11% y el 13% de los accionistas de tres de los mayores bancos (Wells Fargo, Bank of America y Citi) han respaldado con su voto las políticas alineadas con el objetivo de conseguir emisiones netas cero en 2050, según reveló el Financial Times. Y el fondo soberano noruego, que gestiona Norges Bank, ha aumentado posiciones en compañías como Repsol.

“Guste o no”, explican fuentes de Repsol, “el petróleo va a ser necesario durante mucho tiempo. Nuestro discurso siempre ha sido el mismo, la transición energética tiene que estar basada en la competitividad y el empleo, ordenada y posibilista. La guerra ha abierto un paréntesis en la transición y las exigencias de sostenibilidad. La guerra de Ucrania ha dado la disculpa perfecta para relanzar el negocio del gas, del petróleo y el carbón.

El alza en las tasas de interés, el incremento de los precios de los alimentos y combustibles, la incertidumbre que frenará la inversión extranjera y el cese de las exportaciones de cereales de Rusia y Ucrania limitan el crecimiento de los países latinoamericanos con un aumento de la pobreza, la desigualdad y el hambre; lo que “probablemente frenará la inversión de las empresas.

Comentarios de Kissinger y Hudson

En la reunión del Foro Económico Mundial (Davos, 22-26 de mayo), Kissinger propuso que Ucrania debía ceder territorio a Rusia, aceptando un acuerdo de paz para restablecer la situación al 24 de febrero, en la que Rusia controlaba formalmente la península de Crimea, e informalmente parte de la región del Donbás (este de Ucrania). Kissinger (99 años) advirtió a Occidente que una derrota humillante para Rusia podría dar lugar a una desestabilización más amplia (léase, guerra nuclear).

El economista estadunidense Michael Hudson (ex analista de Wall Street) asegura: “Las personas que están a cargo de la política estadunidense piensan que pueden hacer ‘estallar el mundo’. Han estado pensando así durante 20 años. He trabajado con estas personas antes y realmente están dispuestas a hacer estallar el mundo si no pueden mantener la hegemonía y dominación”.

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